Mi película favorita es Big Fish, sin duda un clásico del cine contemporáneo. Creo que lo atractivo de este largometraje reside en la forma que el protagonista tiene de narrar su historia. Quizás hayas escuchado el término “storytelling”, pero hoy voy a contarte por qué es importante que le prestes atención al modo en que hablas de tu negocio.

Este post no tiene la intención de convertirse en una crítica cinematográfica, pero tomaremos como ejemplo el filme para demostrar el efecto que las buenas historias causan en nuestra audiencia.


Un padre que se debate entre la vida y la muerte habla con su hijo sobre las
experiencias que le forjaron como persona y le guiaron en su desarrollo. Colérico, el hijo demanda respuestas, ya que cree no conocer nada sobre su padre y todo lo que le ha ido contando a lo largo de los años parecen fábulas sacadas de la mente de algún novelista de ficción. El tiempo se acaba y aún no sabe quién es su padre.

Aquí hacemos una pausa. ¿Te das cuenta de cuánto aprecia la gente la verosimilitud de las historias? Nos gusta imaginarnos en la situación que nos detallan, y ser partícipes de las anécdotas de otros, especialmente de aquellos a quienes profesamos un aprecio superior. ¿No es eso lo que estamos buscando, que nos aprecien y que aprecien lo que hacemos tanto como nosotros? Pues lo que hace que creemos lazos con las personas, y con lo que hacen, son precisamente…¡sí!, las buenas historias.


Edward Bloom, que así se llama nuestro protagonista, no da su brazo a torcer. Afirma haberse hecho famoso expulsando a un gigante del pueblo donde nació, ser superviviente de las picaduras de unas venenosísimas arañas del bosque encantado por el que paseaba, el descubridor de un místico y perdido pueblo llamado Spectre, y beneficiario de un rescate orquestado por siamesas de un espectáculo circense de Corea.

En un principio nada de esto parece cobrar sentido, pero si observamos la historia nos damos cuenta de que el protagonista sigue una lógica. Su extravagancia al contar las anécdotas produce dos cosas: la primera es atención por nuestra parte, y la segunda es cercanía. Nos damos cuenta de que relata anécdotas reales de su vida, pero prefiere poner el acento en lo que considera memorable, para resaltar y compartir la ilusión de haber estado allí. Lejos de sentirnos engañados, apreciamos que los demás nos hagan partícipes de su pasión, porque eso nos conduce a ver las grandes maravillas que tiene la vida.

Y exactamente ése, amigo mío, es el principio que debes tomar en cuenta a la hora de decidir cómo te vas a mostrar al mundo. Tu publicidad debe reflejar quién eres y qué te apasiona, y de esa manera podremos compartir tu pasión. Piensa en cuánta ayuda tu inmobiliaria brinda a la gente. Conecta historias, une a las personas, da trabajos, permite que unos se jubilen, y que otros formen una familia en el hogar que les proporcionáis.

Sólo piénsalo, si lo intentaras…¿cuántas buenas historias podrías contar?

El punto de inflexión en la más que aventurada vida de Edward Bloom es conocer a su mujer, Josephine, a quien tiene que conquistar contra viento y marea, sufriendo las vicisitudes de una vida incomprensible y sobre todo incierta. Trabaja en un circo para un hombre lobo durante años sólo con la esperanza de que éste le diga dónde encontrar a la chica que le enamoró la primera vez que fue al circo. Ese día el mundo se paró, y él se quedó observándola. Pero cuando el tiempo volvió a funcionar, lo hizo el doble de rápido para recuperarse y la perdió. Estaba dispuesto a hacer lo que fuera para encontrarla.

Cuando conocemos a nuestros clientes, proporcionarles la atención que se espera de nosotros es crucial. Nuestra mejor forma de llegar a ellos, ¿cuál crees que es?

¿Se te ha parado el tiempo? No te preocupes, ahora mismo vas a tener la respuesta el doble de rápido de lo que supone estudiarlo. CONTAR HISTORIAS. NUESTRO MUNDO TAMBIÉN ES INCIERTO, COMO LA VIDA DE EDWARD BLOOM. ¿Qué está pasando ahora, con el coronavirus? Que si no has tomado la firme iniciativa de descubrir cómo enamorar a tu cliente estás perdido.


Y si, los cambios a veces son difíciles, pero te aseguro que nosotros podemos
ayudarte en esa transición (y déjame contarte un secreto, en Wink no sospechamos que trabaje ningún hombre lobo). Es hora de que te digitalices para adelantarte a los inconvenientes que puedan venir, y más importante aún que busques tu propia historia. Puedes contactar con nosotros, te prometo que me encantará escucharla. Por cierto, a tus clientes también

Y, ¿sabes cómo acaba la película? Cuando el padre va a morir le pide al hijo que le cuente una historia. Y ahora, es el hijo quien hace una parábola con su entierro. Se escapa del hospital, un atracador de bancos le ayuda a llegar al río místico, la bruja de Spectre lo prepara todo, el hombre lobo trae la música y el gigante acaba por sumergirlo en las aguas entre la maleza del enigmático bosque. Arropado entre sus curiosos camaradas, da el último suspiro.

Su hijo quiso corresponderle. Lo hizo con una historia.

Tu cliente también quiere corresponderte, está deseando que le des motivos.


Si quieres ser una inmobiliaria de nivel, cuenta una buena historia.


También puedes contar con nosotros, que te preparamos el circo.

Apreciamos tu historia y queremos que sea contada.

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